Quién 11/03/2008


 

Familia y Libertad.org es una plataforma que reivindica derechos y libertades fundamentales del individuo desde una perspectiva de familia, valiéndose para ello de los cauces que ofrece la sociedad de la información e internet para la participación ciudadana. A continuación, esbozamos nuestros principales planteamiento:

Familia.- La familia no es sólo la principal fuente de capital humano, sino la escuela ética donde forja su “humanidad” el individuo y, por tanto, donde se determinan la paz, el bienestar y el progreso social del futuro. Una sociedad educada en valores familiares tendría unos altos niveles de justicia social y fraternidad, un Estado del Bienestar más económico y eficiente, y unos ciudadanos más felices. Sin embargo, los derechos y libertades de la familia se encuentran cercenados por el intervencionismo estatal y sus asociaciones no gozan del protagonismo que tienen partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, etc.

 

Matrimonio.- La unión de un hombre y una mujer que se comprometen pública y solemnemente ante la sociedad a compartir su vida y a procurarse ayuda mutua, es una institución natural que merece el máximo de reconocimiento y protección del Estado por ser de interés general: (1) tiene un indudable potencial para generar nuevas vidas, (2) es el mejor entorno para el desarrollo psico-afectivo del niño, (3) es la unión más elegida o deseada por la ciudadanía y (4) es eficaz en la atención de las personas dependientes  y en la prestación de otros servicios que, de otra manera, corresponderían a los estados.

Política Familiar.- Siendo la familia la principal fuente de riqueza del Estado, por su  aportación de futuros cotizantes al sistema y por el indudable efecto dinamizador de los niños sobre la economía, la socidad y la cultura, los poderes públicos deben establecer políticas "reales" de reconocimiento y compensación a la familia, de protección universal a la infancia y a la maternidad, no confundiendo a la ciudadanía con políticas asistenciales condicionadas a ingresos bajos.  Es primordial ayudar a las familias en situación de crisis o necesidad, pero creando derechos universales para todas y promocionando  una visión gratificadora de la familia, sin embargo, en España se invierte en familia 3 veces menos que la media europea.

Derecho a la vida y a la maternidad.- El individuo tiene derecho a la vida cualesquiera que sea su estadio biológico, así como a fundar y desarrollar su propia familia. Los poderes públicos tienen la obligación de  ejercer contrapeso a las situaciones de abandono afectivo, exclusión social o laboral que pueda generar un embarazo inesperado, para que la mujer pueda ejercer su derecho a la maternidad. Es un deber articular políticas que otorguen respeto a la vida de los seres humanos en estado embrionario y máximos reconocimientos, compensaciones y protección a la mujer, la maternidad y la familia. El aborto es una forma de violencia contra la mujer, contra el ser humano más indefenso y contra la familia.

 

Derecho a educación.- Todo ciudadano tiene derecho a la educación y corresponde a los padres (o tutores) ejercerlo por cuenta del menor. El Estado desempeña un papel subsidiario pero importante: garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a la educación y establecer el nivel mínimo de conocimientos que deben recibir. En España la educación se concibe como un servicio público y está "intervenida", cercenando así este derecho fundamental: se impide a los padres elegir centro (la más elemental forma de hacer al sistema educativo más eficiente) y se ponen condiciones inasumibles a la creación de centros de iniciativa social, configurando un mapa educativo y de idearios poco democrático.

Libertad de conciencia.- Todos los tratados internacionales de Derechos Humanos y nuestra propia Constitución Española  reconocen  a los padres el derecho inalienable a decidir sobre la educación moral de sus  hijos y a educarlos conforme a nuestras propias conviciones morales y religiosas. El Estado no puede imponer otras morales, visiones antropológicas o éticas particulares, y menos a través de asignaturas obligatorias cuyo objetivo  es abiertamente formar la conciencia moral de los niños y evaluarlas. La defensa de las familias frente al intento "pretotalitario" de uniformar moralmente a las generaciones venideras de ciudadanos es la objeción de conciencia, reconocida por todos los ordenamientos occidentales.

Justicia fiscal.- Deben suprimirse las penalizaciones fiscales a la familia: (1) aportar un futuro cotizante al sistema de pensiones debe estar menos primado que ahorrar para la pensión propia, (2) la deducción por estar casado no puede ser inferior a la deducción por una pensión compensatoria al ex−cónyuge y (3) es urgente la adopción del "splitting fiscal" que se utiliza en otros países (suprimir la declaración conjunta, sólo inividuales con semisuma de ingresos) para que los matrimonios con un cónyuge sin ingresos (amo/a de casa, parado o en excedencia) no paguen más impuestos que el resto y tengan las mismas deducciones. Además, deben establecerse  compensaciones por el injusto impacto de los impuestos indirectos (IVA) en las familias numerosas.

Educación sexual.- No podemos seguir cerrando los ojos los ojos ante el creciente número de niñas y jóvenes con embarazos no deseados, marcadas por un aborto o infectadas por enfermedades de trasmisión sexual (la mitad de ellas, por un virus que puede producir cáncer). Va siendo hora de que el Estado reconozca el fracaso de la educación sexual basada exclusivamente en la contracepción y la “genitalidad”, para sustituirla por otra que no incentive tanto los riesgos, impartida en la familia, que asocie sexo con amor, compromiso y responsabilidad, que es como se disfruta del sexo. El papel de la escuela es primordial, instruyendo a los padres en la forma de hacerlo: explicando la sexualidad por etapas (adecuado a la madurez del niño) y con franqueza.

Sufragio familiar.- Un país que incluyera en el censo electoral a los ciudadanos desde el nacimiento, situaría a la familia en el lugar que le corresponde, sería un país donde las propuestas políticas que miran por el futuro desplazarían a las demagógicas propuestas de corto plazo que sólo buscan el poder inmediato. El sufragio familiar lo promueven la Fundación Interamericana Ciencia y Vida, la francesa Fundación de Servicio Político, el Partido Liberal alemán y expertos en Derecho Político de diversos países occidentales.

Jornada racional.- Los insólitos horarios laborales españoles son los más nefastos para la convivencia familiar de todo Occidente. Con la jornada intensiva, los padres españoles podríamos dedicar más tiempo a nuestro enriquecimiento prsonal, a mejorar la relación de pareja, a nuestra labor educadora cuando hay hijos y ser laboralmente más productivos que en la jornada actual. La administración española debe condicionar la concesión de cualquier incentivo fiscal a las empresas, a la adopción de la jornada racional.

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